Estimulación del ovario con hormonas, denominadas gonadotropinas, que inducen la formación de un mayor número de folículos, dentro de los cuales hay un ovocito.
Este procedimiento es necesario para incrementar las posibilidades de éxito, ya que de forma natural la mujer sólo hace un folículo –y por tanto, un ovocito- cada ciclo menstrual. Este tratamiento trata de estimular al ovario para que produzca más ovocitos que de forma natural, y de este modo, poder llegar a obtener un mayor número de embriones.
Hay que tener en cuenta que no todos los ovocitos van a dar lugar a embriones de buena calidad, y por ello tenemos que partir con un mayor número de ovocitos. Las hormonas son inyectables y se administran por vía subcutánea o intramuscular. La mayoría de los preparados hoy en día disponibles son por vía subcutánea, lo que permite la autoinyección por parte de la paciente sin ninguna dificultad.
El tratamiento viene a durar entre 12 y 20 días, en función del protocolo utilizado y de la velocidad de respuesta de cada paciente. Durante el mismo, se realizarán ecografías seriadas (unas 3 ó 4) y determinación de estradiol en sangre para comprobar que el crecimiento y la evolución de los folículos es el adecuado.
En algunos casos puede ocurrir que la paciente responda exageradamente a la estimulación, produciendo muchos folículos y dando lugar al Síndrome de Hiperestimulación Ovárica, situación ante la cual la paciente será observada más estrechamente